¿Hasta cuándo?

“Los daños ecológicos son pecado espiritual y social”*

El Papa ecologista Francisco I llega al Perú.

Publicado: 2018-01-16
Por David Roca Basadre
Monseñor Pedro Barreto, arzobispo de Huancayo, nos acerca a la trascendente visita del primado de la Iglesia Católica.

El Papa visitará Madre de Dios y las zonas afectadas por El Niño Costero. La elección de estos destinos, ¿a qué responde?

Para la visita del Papa Francisco se puso énfasis en las consecuencias del Niño Costero y el impacto que este evento tuvo en la población del norte. Queríamos darle al Papa la oportunidad de estar cerca de quienes así han sufrido. También hay el caso de que Trujillo es una de las diócesis más antiguas del Perú.

Y sobre Madre de Dios, esto fue porque es conocida la preocupación del Papa por la Amazonía. En 2015 la Conferencia Episcopal Latinoamericana, a través del Departamento de Justicia y Solidaridad que yo presidía, emitió una propuesta novedosa, antes de la carta encíclica sobre el cuidado de la casa común. Y ya en 2007, en la 5ta Conferencia Episcopal Latinoamericana, se trató el tema de la Amazonia, no solo por la biodiversidad, sino porque hay 3 millones de indígenas amazónicos que participan de culturas ancestrales, a las que el Papa nos pone como ejemplo por el cuidado que ellos tienen de su entorno, pues son conscientes que de eso viven. Ellos nos preocupan, sobre todo como iglesia.

Son nueve países de nuestro subcontinente los que comparten territorio amazónico, donde hay extracción de hidrocarburos, y muchas otras actividades depredadoras, y como consecuencia, el 20% de los 7 millones y medios de KM2 de selva húmeda amazónica ya ha sido deforestada. El Papa está muy interesado en la Amazonía.

¿Y por qué Puerto Maldonado, mejor que Iquitos?

Eso ha sido porque en Madre de Dios está la minería informal, con grandes inversiones que se han llevado enormes espacios de selva amazónica, lo que ha acarreado graves problemas sociales, como la trata de personas, la prostitución infantil, y mucha delincuencia. Queremos que el Papa se acerque a esos sectores de la periferia existencial, como él los llama. 


“Un pecado es una ofensa contra Dios y contra el prójimo. Por el afán de apoderarse de nuestras fuentes de vida se hace daño permanentemente a las personas y a su entorno natural.”
En la encíclica Laudato si, el Papa Francisco no duda en reconocer a la acción que produce daños ecológicos, como pecado. ¿Podría comentar esto?
Un pecado es una ofensa contra Dios y contra el prójimo. Y sí, el Papa cita al Patriarca Bartolomé sobre esto. Y no es solo una ofensa espiritual sino social, porque afecta gravemente la vida y la salud de la población. Y en ese sentido tenemos la gran responsabilidad, todos, de cuidar nuestra casa, que es común. Pero, lamentablemente, por el afán de apoderarse de nuestras fuentes de vida se hace daño permanentemente a las personas y a su entorno natural. 
Los “efectos (del cambio climático) podrán ser cada vez peores si continuamos con los actuales modelos de producción y de consumo”, dice el Papa. ¿Cómo puede concretamente la iglesia influir en la sociedad en este sentido?
La Iglesia habla permanentemente de su preocupación por la casa común. El mismo Papa habla de las evidencias científicas sobre las responsabilidades que hay en el cambio climático, y de que muchos de sus efectos ya son irreversibles. Siempre habla de este gran hecho que afecta nuestras vidas. En el tercer capítulo de la encíclica Laudato, sí habla de los efectos de la crisis climática. Eventos como los sismos frecuentes, tal como el que hubo recientemente en México, también los huracanes, son eventos normales, pero que han acrecentado su intensidad. La iglesia no va a solucionar estos problemas, pero sugiere llevar una actitud ética comunitaria, respetuosa de la vida social, para que todos los individuos, las iglesias, asuman un estilo de vida austero, para que cuiden a la naturaleza, para que asuman un estilo sobrio. Debemos detener el consumismo, como debe ser en una sociedad democrática, y que se privilegie la tecnología que beneficia a las personas. Debemos evitar el consumo desmesurado que hace tanto daño a la vida en común. La Iglesia predica esto, y lo plantea como estilo de vida, que es como plantear un modelo de sociedad. 

zona minera devastada en madre de dios

También dice el Papa que cuando “se propone una visión de la naturaleza únicamente como objeto de provecho y de interés, esto también tiene serias consecuencias en la sociedad.” Este daño afecta, pues, a quienes viven de esa naturaleza que les es arrebatada como objeto de rapiña. ¿Ello no otorga, en caso extremo, el derecho a rebelarse?

Esto hay que decirlo con claridad. Dios provee de recursos naturales para toda la humanidad, y no solamente para algunos privilegiados. Por eso se condena a un sistema donde se favorece a un grupo de privilegiados que no solo ostentan las riquezas naturales, sino todo el poder económico y el poder político. El Papa es muy claro al decir que este sistema ha fracasado, y que no se trata de ponerle parches. Tenemos que buscar alternativas donde se pueda privilegiar a la persona humana, a todos, y donde el objetivo del bien común esté en el centro de toda acción.


“El Papa dice que la tecnología moderna en principio es buena, pero que llevada a los extremos del consumismo es negativa. También es verdad que condiciona nuestras conductas.”
Dice el Papa que “los objetos producto de la técnica no son neutros, porque crean un tramado que termina condicionando los estilos de vida” ¿Qué hacer?
Sí, en efecto. El Papa dice que la tecnología moderna en principio es buena, pero que llevada a los extremos del consumismo es negativa. También es verdad que condiciona nuestras conductas. Esa tecnología en el mercado nos debe llevar a ser mejores personas y a colaborar al bien común. Si cumple esos objetivos, podemos hacer uso de ella; si no, no tenemos por qué recurrir a ella.
Dice el Papa que “la ecología humana es inseparable de la noción de bien común, un principio que cumple un rol central y unificador en la ética social.” ¿Podríamos relacionar la idea de ‘bien común’ con la de ‘buen vivir’?

Sin dudas. El buen vivir habría que entenderlo como el bienestar de todos, el buen vivir es un concepto muy importante, pero el Papa lo explora más allá. El desarrollo, tal como es, va mal. Y es un obstáculo para vivir con dignidad. El Papa, y la Iglesia toda, estamos pidiendo un cambio de paradigma, y de esto es de lo que definitivamente se trata. Esta expresión de ‘bien común’ es uno de los principios fundamentales de la doctrina social de Iglesia Católica, pero también del sentido común. Hemos hecho mención a las personas que viven en la Amazonía, las que no tienen tanta tecnología moderna pero que tienen un gran bagaje cultural, que es una manera de vivir que cuida a las fuentes de vida valiéndose del sentido común, y que por ello son un importante ejemplo sobre cómo convivir con el entorno. Ese sentido del bien común, de quienes cuidan su entorno entre todos y para todos, es el vivir en equilibrio con los demás componentes de los ecosistemas. Y eso es lo que define al buen vivir.


“La venida del Papa deberá tener un gran efecto sobre la consciencia de las personas, y fortalecerá la buena nueva que se expresa con claridad en la encíclica Laudato si”
¿Qué perspectivas de organización hay dentro de la iglesia para actuar con los fieles en el sentido de la encíclica? ¿Se está difundiendo mucho, estudiando?

Quiero ser muy objetivo y realista. Todavía no han bajado estas orientaciones de la Iglesia a las bases. Y eso que ya llevamos dos años desde la publicación de la encíclica Laudato si… Muchos han hablado, muchos han escuchado. Ahora bien, estoy convencido de que la visita del Papa Francisco hará que muchos se hagan eco del problema de la Amazonía, y que eso tenga su efecto en mucha gente. Es uno de los pulmones del mundo, y la venida del Papa, al ir a Puerto Maldonado, hará tomar consciencia acerca de la situación de esa región y de las consecuencias sociales que las actividades predatorias traen. Y que se tenga claridad sobre la dignidad de los pueblos originarios que allí viven. La venida del Papa, y su visita a esa zona, deberá tener un gran efecto sobre la consciencia de las personas, y fortalecerá la buena nueva que se expresa con claridad en la encíclica.


*La presente entrevista fue publicada en el Nro. 3 del quincenario ‘Tu Causa’ de noviembre de 2017, publicación del Frente Amplio por Justicia, Vida y Libertad.


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Frente Amplio

El Frente Amplio por Justicia, Vida y Libertad, o simplemente Frente Amplio, es una coalición política de partidos, organizaciones políticas


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